Jennifer Bartlett fue una artista estadounidense contemporánea cuya obra combinaba abstracción y representación, como se puede apreciar en su instalación monumental Rhapsody (1975-1976). Conocida por sus pinturas sobre placas de acero con rejillas que exploraban paisajes y estructuras arquitectónicas cotidianas, desafió las convenciones del arte abstracto y renovó el concepto de mural.