La obra de arte que se muestra en esta página está protegida por las leyes de propiedad intelectual, lo que significa que no podemos crear ni vender legalmente una reproducción idéntica. Esta protección se hace cumplir en virtud de acuerdos internacionales como el Convenio de Berna y por las leyes nacionales, incluidas aquellas establecidas por el Ley de derechos de autor de los EE. UU. - Título 17.
Como una alternativa respetuosa y legal, ofrecemos obras de arte personalizadas y pintadas a mano inspiradas en la original. Nuestros expertos y profesionales del arte estudian cuidadosamente el estilo, el sentimiento y la esencia artística de la obra original para crear una pieza nueva y única que evoque la misma sensación, siendo al mismo tiempo una creación original por derecho propio.
Este método cumple plenamente con las normativas de derechos de autor, ya que no implica la copia ni la duplicación de la obra protegida. En su lugar, se trata de una reinterpretación creativa: una nueva pintura influenciada por la original, pero que no es idéntica a ella.
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Work 171
Dimensiones de la reproducción
In the vast landscape of mid-century abstraction, few works capture the rhythmic precision and vibrant energy of Argentine Concrete Art quite like Work 171. Created in 1948 by the visionary Elbio Raúl Lozza, this masterpiece serves as a window into a period of profound geometric experimentation. The canvas is an orchestrated dance of color and form, where a deep, verdant green background provides a lush stage for a constellation of sharp, intersecting triangles. Each shape—rendered in striking hues of crimson, azure, sun-drenched yellow, and royal purple—seems to vibrate against its neighbor, creating a sense of perpetual motion that draws the viewer into a hypnotic, optical experience.
The technique employed by Lozza in this piece reflects his mastery over the principles of Madí and Concrete art movements. Rather than relying on representational imagery, the artist utilizes the inherent tension between geometric shapes to build a structural narrative. The way the triangles overlap and orient themselves suggests a complex architectural blueprint, yet it remains fluid and organic. This interplay of sharp angles and bold pigments creates an illusion of depth, making the flat surface of the wood-based medium feel as though it possesses its own internal dimension. For the discerning collector, this work represents a pinnacle of mathematical beauty married to painterly intuition.
Beyond its formal qualities, Work 171 carries a significant historical weight. Emerging from the intellectual ferment of post-war Argentina, Lozza’s work was part of a larger movement seeking to strip art of its decorative illusions and return it to its fundamental, structural truths. The painting does not merely depict shapes; it celebrates the autonomy of color and line. There is an inherent optimism in this 1948 composition—a belief that through order, clarity, and balance, one can find a universal language that transcends borders and eras.
For interior designers and lovers of modernism, this artwork offers unparalleled versatility and emotional resonance. Its commanding presence, measuring 99 x 119 cm, makes it an ideal focal point for a sophisticated contemporary space. Whether placed in a minimalist gallery setting or used to add a burst of structured color to a curated residential collection, the piece evokes a sense of intellectual rigor and aesthetic joy. Owning a high-quality reproduction of this Lozza masterpiece allows one to bring the legacy of Argentine abstraction into the modern home, providing a timeless conversation piece that inspires contemplation and admiration.
"Work 171" de Elbio Raúl Lozza fue creada en 1948.
Debido a su paleta de colores Dark, se recomienda "Work 171" para un/a Coworking.
Tamaño Large, orientación Landscape: esta es la configuración de impresión sugerida para "Work 171" de Elbio Raúl Lozza.
Elbio Raúl Lozza se erige como una figura monumental en el panorama de la abstracción de mediados de siglo, un visionario cuya vida y obra estuvieron inextricablemente ligadas a la evolución del Arte Concreto argentino. Nacido en Alberti, Argentina, la trayectoria de Lozza fue una de profunda resiliencia y rigor intelectual. Sus primeros años estuvieron marcados por significativas dificultades personales; sin embargo, estos desafíos parecieron forjar el espíritu disciplinado necesario para sus posteriores contribuciones a la teoría y la práctica del arte. Como pintor, dibujante, diseñador, periodista y teórico, no se limitó a crear imágenes; construyó nuevos lenguajes visuales que buscaban despojar al arte de todas las ilusiones decorativas, devolviéndolo a sus verdades estructurales fundamentales.
Su identidad artística estaba profundamente arraigada en la búsqueda de una estética autónoma. Lozza se convirtió en un miembro fundamental de la Asociación Arte Concreto-Invención, uniéndose en 1945, y más tarde fundó el grupo Perceptivista. Su obra estuvo fuertemente influenciada por los principios radicales de maestros europeos como Piet Mondrian, Theo van Doesburg y Max Bill. Siguiendo los preceptos del Art Concret, Lozza defendió un estilo compuesto puramente por elementos plásticos —líneas, planos, superficies y colores— carente de cualquier referencia a la naturaleza, al simbolismo o al inconsciente. Este compromiso con la belleza matemática y la precisión geométrica le permitió explorar la tensión inherente entre las formas, creando obras que se sentían estructuralmente sólidas y vibrantemente vivas.
La esencia de la maestría de Lozza reside en su capacidad para orquestar una danza de color y forma que trasciende la superficie plana del lienzo. En sus celebradas composiciones, como Obra 171, se encuentra una precisión rítmica donde triángulos afilados e intersecados y formas geométricas crean una ilusión de profundidad y movimiento perpetuo. Utilizó una paleta de tonos impactantes —carmesí, azur, amarillo solar y púrpura real— a menudo dispuestos sobre fondos profundos y verdes para producir una experiencia óptica hipnótica. Su técnica reflejaba una comprensión profunda de los movimientos artísticos Madí y Concreto, donde el juego de ángulos y pigmentos audaces sugiere un plano arquitectónico que permanece fluido y orgánico.
Más allá del impacto visual, la obra de Lozza posee un inmenso peso histórico. Surgiendo del fermento intelectual de la Argentina de posguerra, su práctica formó parte de un movimiento más amplio que buscaba establecer un lenguaje universal a través del orden, la claridad y el equilibrio. Sus contribuciones no se limitaron al pincel; como teórico, ayudó a definir los límites mismos de lo que el arte moderno podía lograr en América del Sur. Esta dedicación a la verdad estructural del arte le valió un reconocimiento significativo, incluyendo el prestigioso Premio Konex de Platino en Artes Visuales de Argentina.
El legado de Elbio Raúl Lozza continúa resonando en las salas de las principales instituciones, como el Museo de Arte Moderno (MoMA), donde sus "Invenciones" sirven como vínculos vitales entre el Concretismo, el Neoconcretismo y el arte Conceptual. La obra de su vida permanece como un testimonio del poder de la experimentación geométrica y de la fuerza perdurable del espíritu abstracto.
1911 - 2008 , Argentina