El Mundo de Cristina
Pintada en 1948, esta obra icónica de Andrew Wyeth trasciende la mera representación, convirtiéndose en una meditación conmovedora sobre el anhelo, la soledad y la condición humana. Representa a una joven mujer, identificada como Anna Christina Olson, recostada en un campo, con la mirada fija en una casa de campo distante – una escena impregnada tanto de serenidad como de un melancólico anhelo.








