Una vida arraigada en la historia colonial
Pablo Delano, nacido en San Juan, Puerto Rico, en 1954, es un artista cuya obra está inextricablemente ligada a la compleja y a menudo convulsa historia de su patria. Su crianza, transcurrida en una ladera con vistas a Trujillo Alto, cerca de la capital, le infundió una profunda conexión con el paisaje de la isla y su gente; un vínculo que más tarde se convertiría en el motor de sus exploraciones artísticas. Los primeros años de Delano estuvieron marcados por un sentido de pertenencia, nutridos por placeres sencillos como trepar árboles de flamboyán y saborear frutas tropicales, pero también ensombrecidos por las realidades del estatus de Puerto Rico como posesión colonial de los Estados Unidos. Esta dualidad —la belleza y la vitalidad junto a las limitaciones políticas y económicas— constituye la tensión central de su obra.
Tras completar la escuela secundaria, Delano buscó una formación artística formal en la costa este de los EE. UU., obteniendo una licenciatura en Bellas Artes de la Tyler School of Art y una maestría en pintura de la Universidad de Yale. Sin embargo, fue al trasladarse a la ciudad de Nueva York en 1979 cuando su dirección artística comenzó a cristalizar. Aunque inicialmente trabajó como pintor, pronto gravitó hacia la fotografía, un medio heredado de su padre, Jack Delano, y que le ofrecía un compromiso más directo con el mundo que lo rodeaba. Sus primeros proyectos fotográficos se centraron en las vidas de las comunidades latinoamericanas y caribeñas en Nueva York, sentando las bases para sus investigaciones posteriores, mucho más ambiciosas, sobre la historia y la identidad.
Del documental al arte conceptual
La transición de Delano de la fotografía documental al arte conceptual fue gradual pero profunda. Su trabajo en la ciudad de Nueva York —que incluyó encargos de instituciones como el Departamento de Asuntos Culturales de la Ciudad de Nueva York y el Museo Nacional de la Inmigración de Ellis Island— le permitió perfeccionar sus habilidades y desarrollar un ojo agudo para la narrativa visual. No obstante, se sintió impulsado a ir más allá de la simple representación de estas comunidades; deseaba involucrarse activamente en sus historias y desafiar las narrativas dominantes. Este deseo lo llevó a explorar materiales de archivo, particularmente aquellos relacionados con el pasado colonial de Puerto Rico.
En 1996, Delano aceptó un puesto docente en el Trinity College en Hartford, Connecticut. Un momento crucial llegó cuando un colega le sugirió viajar a Trinidad y Tobago, lo que desencadenó un compromiso de una década con la identidad poscolonial de esa nación. Esta experiencia culminó en In Trinidad (2008), un libro fotográfico innovador que exploró las complejidades de la formación nacional a través de medios visuales. Simultáneamente, Delano comenzó a coleccionar imágenes de archivo de Puerto Rico, vislumbrando un proyecto que abordara directamente el estatus colonial continuo de la isla. Esta visión se materializó como The Museum of the Old Colony (MotOC), su obra más significativa y perdurable.
The Museum of the Old Colony: Revelando historias ocultas
El MotOC no es un museo tradicional en el sentido convencional; es una instalación inmersiva y específica para un lugar que utiliza fotografías reproducidas, objetos, tableros y piezas de video para reconstruir e interrogar la historia colonial de Puerto Rico. El proyecto comenzó como una pequeña exposición en Alice Yard, en Port of Spain, en 2016, pero desde entonces ha crecido hasta convertirse en una empresa vasta y compleja. La meticulosa investigación de Delano desentierra narrativas olvidadas, exponiendo las dinámicas de poder inherentes al colonialismo: la explotación, las jerarquías raciales y la apropiación cultural que han molde de Puerto Rico durante siglos.
El título de la instalación es deliberadamente irónico, haciendo referencia tanto a la complicidad de los museos en la perpetuación de ideologías coloniales como a la presencia omnipresente de la cultura de consumo estadounidense en Puerto Rico. El MotOC desafía a los espectadores a confrontar verdades incómodas sobre el pasado y el presente de la isla, promoviendo un examen crítico del colonialismo estadounidense y su impacto duradero. La obra no es simplemente un relato histórico; es una intervención activa, una puesta en escena de la historia que busca reclamar la agencia y empoderar las voces marginadas.
Reconocimiento y trascendencia
La obra de Delano ha obtenido un reconocimiento creciente en los últimos años, culminando con su inclusión en la 60ª Exposición Internacional de Arte en la Bienal de Venecia en 2024. Esta prestigiosa plataforma brindó a una audiencia global el acceso al MotOC, consolidando aún más la posición de Delano como una voz líder en el arte contemporáneo.
Sus contribuciones se extienden más allá de su práctica artística; también es un dedicado educador y cofundador del Centro de Estudios Caribeños en el Trinity College. A través de su enseñanza e investigación, Delano continúa fomentando un diálogo crítico sobre las complejidades de la identidad caribeña y los legados del colonialismo. Su trabajo sirve como un poderoso recordatorio de que la historia no es simplemente algo que debe estudiarse, sino algo que se construye activamente, y que reclamar esas narrativas es esencial para comprender el presente y forjar un futuro más justo.
- 1954: Nace en San Juan, Puerto Rico.
- 1979: Se traslada a la ciudad de Nueva York para seguir una carrera artística.
- 2008: Publica In Trinidad, un libro fotográfico que explora la identidad poscolonial.
- 2016: Primera exposición de The Museum of the Old Colony en Alice Yard, Port of Spain.
- 2024: Incluido en la 60ª Exposición Internacional de Arte en la Bienal de Venecia con The Museum of the Old Colony.


