Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Primeros años y fundamentos artísticos Richard Walker es un pintor escocés cuya obra cautiva de manera sutil, transportando a los espectadores hacia interiores en penumbra que resuenan con una quietud y una profundidad psicológica sobrecogedoras. Nacido en Yorkshire en 1954, su trayectoria artística comenzó con un curso de fundamentos en la Kingston School of Art, antes de sumergirse por completo en la vibrante escena de la pintura fig
urativa que emergía de la Glasgow School of Art durante la década de 1970. Sin embargo, Walker trazó un camino distintivo, alejándose de la floreciente corriente de los "New Glasgow Boys" para emprender una exploración más introspectiva y matizada del espacio y la luz. Esta temprana decisión resultó ser crucial, distinguiéndolo como un artista centrado en lo que él denominó "eliminar las figuras"; no con el fin de suprimir la narrativa…