Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
El Arquitecto del Barroco Danés Bergen, 1630. El hijo de Solomon van Haven entra en un mundo donde el arte y la monarquía ya se encuentran profundamente entrelazados. Mientras su padre asegura el favor de la corona danesa-noruega, el joven Lambert Van Haven comienza una trayectoria que remodelará el paisaje físico de Copenhague. Es un hombre de múltiples disciplinas —arquitecto, maestro constructor y pintor—, pero es la permanencia est
ructural de la piedra y el mortero lo que define su legado. Hacia 1653, la quietud de su juventud llega a su fin cuando parte hacia una odisea de dieciséis años por Italia, Francia y los Países Bajos. No se trata de un mero viaje; es una inmersión profunda en la mecánica del estilo barroco, absorbiendo la geometría robusta de los holandeses y la teatralidad de los maestros italianos. La transición de estudiante a autoridad estatal lle…