Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
El legado de arcilla de Juana Marta Rodas En el corazón de Itá, Paraguay —un pueblo venerado como la Capital de la Cerámica— la tierra misma parece susurrar historias de manos ancestrales. Fue dentro de este entorno rico y táctil donde Juana Marta Rodas (1925–2013) comenzó su viaje, una vida inextricablemente tejida con la arcilla y la tradición de su pueblo. Su arte no era meramente una profesión, sino una herencia profunda, transmiti
da a través de un linaje matrilineal de mujeres que custodiaban los secretos del suelo. Criada bajo la mirada atenta y experta de su madre, Juana de Jesús Oviedo, y de su abuela, María Balancina Cuevas, Rodas se sumergió en los ritmos de la alfarería paraguaya desde sus primeros años. Esta educación fundacional proporcionó más que una simple habilidad técnica; le inculcó una profunda reverencia por la cultura guaraní y un compromiso co…