Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Un legado de luz y lógica: La vida de Jonathan Richardson el Viejo En el gran tapiz del arte británico del siglo XVIII, pocos hilos son tan intelectualmente profundos o visualmente perdurables como los tejidos por Jonathan Richardson el Viejo. Nacido en la parroquia de St. Botolph, Londres, el 12 de enero de 1667, el viaje de Richardson estuvo marcado tanto por las dificultades personales como por una extraordinaria curiosidad intelect
ual. Tras la prematura pérdida de su padre, William Richardson, el joven artista quedó bajo la tutela de un padrastro; sin embargo, fue a través de un aprendizaje formal como escribano donde comenzó a pulir la precisión que más tarde definiría su pincelada. Su verdadera metamorfosis ocurrió al entrar en el círculo de John Riley, un respetado contemporáneo cuyo estudio sirvió como crisol para el talento emergente de Richardson. Este per…