Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Un maestro boloñés de sensibilidad barroca Giuseppe Maria Mazza, nacido en Bolonia en 1653 y fallecido en la misma ciudad en 1741, se erige como una figura fundamental en la escultura italiana. Aunque inicialmente estuvo inmerso en las tradiciones de la pintura, fue a través de su magistral manejo de la terracota y el estuco que alcanzó un renombre perdurable. No era simplemente un escultor; era un narrador en tres dimensiones, capaz d
e tejer relatos de fervor religioso, drama mitológico y gracia secular en formas que cautivaron tanto a coleccionistas privados como a mecenas eclesiásticos. Su historia es una crónica de evolución artística, influencia familiar y el florecimiento de un estilo único que tendió un puente entre el Barroco pleno y las sensibilidades emergentes del siglo XVIII. Años formativos y linaje artístico La trayectoria artística de Mazza comenzó…