Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Una lente sobre los años dorados Auguste Lilly Marga Baruch, conocida por muchos como Lili Baruch, no fue una pintora, sino una talentosa fotógrafa alemana que capturó la energía vibrante y palpitante de Berlín durante la década de 1920. Su vida y su obra estuvieron inextricablemente ligadas al latido cultural de la República de Weimar, un período definido por el rápido cambio social y la experimentación artística. Desde su estudio, el
Atelier Lili Barángulo, ubicado en la prestigiosa Kurfürstendamm, se convirtió en una cronista vital de las figuras más icónicas de la época. A través del lente preciso y moderno de su cámara Leica, Baruch documentó la gracia de los bailarines, la intensidad de los actores y la atmósfera sofisticada de la alta sociedad berlinesa. Su ojo fotográfico estaba particularmente sintonizado con el movimiento y el glamour de los Goldenen Zwanzi…