Elige un estado de ánimo y la propia sala te responderá: la luz se enfría o se calienta, el aire cambia su ritmo y solo las obras que evocan ese sentimiento emergen de la oscuridad. Todo lo demás retrocede hacia la sombra.
Una vida entre Estocolmo y Düsseldorf August Jernberg llegó al mundo el 16 de septiembre de 1826, dando inicio a una trayectoria que, con el tiempo, lograría tender un puente entre las tradiciones artísticas de Suecia y Alemania. Sus primeros pasos en el arte se dieron en los salones de la Real Academia Sueca de Bellas Bellas Artes en Estocolmo, entre 1843 y 1846. Esta sólida base lo preparó para una etapa de gran movimiento, cuando via
jó a París para formarse bajo la tutela de Thomas Couture entre 1847 y 1853. Aquellos años en Francia le dotaron de un vocabulario técnico que definiría la esencia de su producción temprana. En 1854, Jernberg tomó la decisión de establecerse en Düsseldorf, un movimiento que lo situó en el corazón mismo de la escuela de pintura de Düsseldorf. Su admisión como miembro de la Kunstakademie Düsseldorf marcó su integración en uno de los círc…