Primeros años y formación artística
Nacido en Übach-Palenberg, Ludwig Brüls fue hijo de Peter Josef Brüls y Maria Christina Pelzer. Su formación académica comenzó en el Collège de Maastricht, para luego continuar sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de Amberes entre 1820 y 1826, bajo la tutela del profesor Guillaume Herreyns. Durante este periodo, desarrolló una activa presencia en Amberes y pasó estancias en Lieja y Maastricht, llegando a convertirse en ciudadano belga naturalizado en 1830. Con el deseo de perfeccionar su maestría técnica, se trasladó a la Academia de Bellas Artes de Múnich, donde cursó sus estudios entre 1835 y 1837.
Carrera y obras maestras
Tras su paso por Múnich, a partir de 1837, Brüls se estableció permanentemente en la eterna ciudad de Roma. Allí, se integró plenamente en la vibrante vida cultural de la época, llegando a ser miembro de la Società degli Amatori e Cultori delle Belle Arti de Rome. Su vasto repertorio artístico abarcó desde escenas de género y profundas obras religiosas hasta retratos de gran relevancia, destacando entre ellos su retrato del Papa Pío IX. Entre sus obras más notables se encuentran:
En 1846, fue nombrado procurador de la Fondation Saint-Julien-des-Flamands. Finalmente, su vida llegó a su fin en la ciudad de Roma.