Un Legado en el Retrato y la Acuarela
Frederick Havill fue un artista inglés del siglo XIX que dejó una huella profunda a través de múltiples medios. Se le recuerda especialmente por su magistral labor en el retrato y por ser un miembro fundador de la moderna escuela inglesa de la acuarela. Su etapa de mayor actividad se desarrolló durante la década de 1840, lo que le permitió exhibir en la Royal Academy of Arts en 1849, manteniendo una presencia constante en las exposiciones hasta 1874.
Sus prestigiosas obras forman parte de colecciones de gran relevancia, entre las que destaca la National Portrait Gallery, en Londres, donde se custodia su retrato póstumo del médico escocés y pionero misionero David Livingstone. Este óleo sobre lienzo fue donado por John Lillie en 1896. Otras de las obras de Havill se encuentran preservadas en el John and Mable Ringling Museum of Art.
Vida y Obras Seleccionadas
La trayectoria vital de Havill estuvo marcada por su transición desde Cheltenham hacia la vibrante Londres. Tras el fallecimiento de su primera esposa, Elizabeth, y su posterior matrimonio en 1865, estableció su hogar en Chelsea, donde permaneció hasta su muerte en 1884. Su vida personal estuvo ligada a dos matrimonios: primero con Elizabeth, con quien tuvo una hija llamada Lucy Elizabeth, y más tarde con Catherine Elizabeth Humphreys.
Entre sus obras más notables se encuentran: