Artista
Nacido en Monroe, Estados Unidos de América
Primeros Años y Educación
Nacimiento: 5 de julio de 1940, Monroe, Washington
Fallecimiento: 19 de agosto de 2021, Oceanside, Nueva York
La primera infancia de Close estuvo marcada por una afección neuromuscular y dislexia, lo que presentó desafíos en su niñez.
Asistió al Everett Community College (1958–1960) antes de continuar sus estudios superiores en la Universidad de Washington (B.A., 1962).
Estudios adicionales incluyeron la Escuela de Música y Arte de Verano de Yale (1961) y la Universidad de Yale (BFA, 1963; MFA, 1964).
Recibió una beca Fulbright en 1964 para estudiar en la Akademie der Bildenen Künste en Viena.
Desarrollo Artístico y Estilo
Close es reconocido por sus retratos fotorrealistas e hiperrealistas, a menudo ejecutados a gran escala.
Inicialmente influenciado por el expresionismo abstracto, hizo la transición hacia el fotorrealismo a fines de la década de 1960.
Su técnica implicaba usar un sistema de cuadrícula para transferir imágenes fotográficas a grandes lienzos, replicando meticulosamente los detalles con pintura acrílica y técnicas de aerógrafo.
Exploró varios medios y técnicas a lo largo de su carrera, incluidos patrones de huellas dactilares y procesos de impresión de color.
Una característica definitoria del trabajo de Close es el énfasis en las imperfecciones: ojos inyectados en sangre, capilares rotos, destacando tanto las limitaciones mecánicas de la fotografía como las fallas inherentes de los rasgos humanos.
Logros e Innovaciones Importantes
Los retratos a gran escala de Close obtuvieron un amplio reconocimiento en la década de 1970, estableciéndolo como una figura destacada del fotorrealismo.
Su "serie de huellas dactilares" demostró un enfoque innovador para la textura y la abstracción, utilizando sus propias huellas dactilares para crear sutiles gradaciones de gris.
A pesar de quedar paralizado por una oclusión de la arteria espinal anterior en 1988, Close continuó pintando, adaptando sus métodos e incluso pintando con la boca.
Su trabajo ha sido exhibido extensamente en todo el mundo y está incluido en importantes colecciones de museos como el Art Institute of Chicago, el Museum of Modern Art (Nueva York) y la Tate Gallery (Londres).
Influencias y Significado Histórico
Close citó a Jackson Pollock como una influencia temprana, señalando un momento clave cuando se encontró con las pinturas de goteo de Pollock en el Museo de Arte de Seattle.
Su trabajo desafió las nociones tradicionales del retrato al enfatizar la reproducción mecánica y la observación objetiva.
La exploración de Close sobre la escala, el detalle y el proceso impactó significativamente el desarrollo del fotorrealismo y el arte contemporáneo.
Se le reconoce por su capacidad para transformar la fotografía en pinturas monumentales que exploran temas de identidad, percepción y representación.
Obras Notables
Diptico Barack Obama: Un impactante retrato blanco y negro del ex presidente Barack Obama.
Gran Autorretrato: Un autorretrato temprano que demuestra su técnica a gran escala con cuadrícula.
Autorretrato Spitbite Blanco sobre Negro: Un autorretrato de mosaico digital que muestra detalles pixelados.
Mark: Un poderoso retrato del artista Richard Serra.
Nat: Un retrato de un amigo, notable por su detallado renderizado.
Museo
En exposición en Water Mill, Estados Unidos de América
Un Santuario de Luz y Paisaje: El Museo de Arte Parrish
Enclavado en el corazón de South Fork, en Long Island, el Museo de Arte Parrish se erige como un profundo testimonio del poder perdurable del arte para reflejar y moldear nuestra comprensión del entorno. Más que un simple repositorio de obras maestras, funciona como un vibrante núcleo cultural donde la expresión artística moderna y contemporánea se entrelaza con la serena belleza de su entorno. La trayectoria del museo es una historia de evolución notable; fundado en 1898 por Samuel Longstreth Parrish, comenzó como una muestra privada de su colección personal de arte renacentista. A lo largo de las décadas, ha florecido hasta convertirse en una institución líder dedicada a artistas que se encuentran profundamente inspirados por —y que a menudo residen en— la luz única y etérea y los paisajes ondulantes del East End. Esta conexión con la tierra no es meramente temática, sino fundamental para la identidad misma del museo.
La presencia arquitectónica del museo es, en sí misma, una obra maestra de diseño intencional, integrándose a la perfección en el paisaje pastoral de Water Mill. Diseñada por la renombrada firma
Herzog & de Meuron
, la estructura evita la grandeza imponente en favor de una elegancia silenciosa y contemplativa que invita al mundo exterior a entrar. El edificio, largo y de perfil bajo, revestido de hormigón envejecido, evoca la forma de los graneros tradicionales que salpican el campo circundante, ofreciendo un guiño deliberado a la herencia agrícola de Long Island. En su interior, la luz natural inunda la planta abierta a través de ventanas y claraboyas estratégicamente situadas, iluminando las obras de arte de una manera que se siente tanto orgánica como dramática. Esta cuidadosa orquestación de la iluminación es parte integral de la misión del museo, reflejando las cualidades transformadoras de la luz local para elevar la experiencia de la observación hacia algo verdaderamente inmersivo.
La colección del Parrish es notablemente diversa, ofreciendo una narrativa fascinante del arte estadounidense desde el siglo XIX hasta nuestros días. Sus raíces están firmemente plantadas en el legado artístico de los pintores de paisajes pioneros de Long Island, tales como
William Merritt Chase
y
Fairfield Porter
, quienes capturaron con maestría el resplandor fugaz de los veranos del East End. Los visitantes pueden seguir este linaje a través de una impresionante variedad de obras, transitando desde el realismo meticuloso que se encuentra en piezas como el
Retrato de Caspar Goodrich
de John Singer Sargent, hasta la imaginería audaz e icónica de
Roy Lichtenstein
y
Chuck Close
. El museo también celebra el poder de la abstracción y la innovación moderna, presentando las texturas escultóricas de
John Chamberlain
y las monumentales exploraciones perceptivas de
Jennifer Bartlett
.
Lo que verdaderamente distingue al Museo de Arte Parrish es su capacidad para fomentar un diálogo continuo entre el arte y el lugar a través de exposiciones cautivadoras que desafían los límites. Ya se trate de las evocadoras representaciones del Londres en tiempos de guerra por parte de Reginald Mills, o de instalaciones contemporáneas a gran escala como
Collider
de Rafael Lozano-Hemmer —que transformó la fachada del museo en un lienzo dinámico que responde a la radiación cósmica—, la institución busca constantemente desafiar las convenciones. Sigue siendo un punto de encuentro para conocedores del arte, coleccionistas y diseñadores por igual, ofreciendo un espacio donde el compromiso comunitario y la innovación artística florecen de la mano. En cada rincón del Parrish, se encuentra una invitación a sumergirse en un mundo donde el arte ilumina tanto la imaginación individual como nuestra comprensión colectiva de la belleza que nos rodea.